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Experiencia de tener conmigo una doula

La figura de la Doula la conozco durante mi posparto. Cuando nacen diferentes sentimientos y surgen miles de dudas y te informas junto con otras madres, buscando información por internet, etc. Es ahí donde descubro la figura de la Doula y su rol.

El rol de la Doula es acompañar física y emocionalmente a una madre en su embarazo, parto y posparto.

Creo que toda mujer debería tener una doula en su maternidad. Si yo hubiera tenido una mujer donde poder apoyarme, que me escuchara y que me informara, habría cambiado tanto todo.

Fue a raíz de ahí donde decidí formarme como doula y ofrecer este apoyo a las madres.

La maternidad es un momento tan delicado y especial que merece ser acompañado por una persona donde poder apoyarte, donde te escuchen, donde validen tus sentimientos y emociones, donde sentirte arropada, donde empaticen contigo.

Existen numerosos estudios que apuntan que las madres que han dado a luz junto con una doula, sufren menos cesáreas, el trabajo de parto es menor y se sienten más seguras y confiadas.

Durante el posparto, las madres que tienen el apoyo de una doula, sufren menos ansiedad y depresión posparto. Se sienten más satisfechas y más confiadas al tener un apoyo físico y emocional. También consiguen un mayor número de lactancias exitosas.

“…lo que he descubierto al tener una doula conmigo ha sido siempre una escucha activa, una escucha sin juicio, siempre atendiendo a mis deseos y transformándolos en realidad. Con ella puedo abrirme y expresarme tal cual lo siento, ya que acompaña, respeta y mima todas mis decisiones.

También me ha servido para informarme de muchos aspectos que desconocía de la maternidad. Hemos hecho mi plan de parto juntas, ella me ha guíado y me ha informado para poder ser yo quien decida como quiero llevar mi parto.

Aún me quedan unas pocas semanas para dar a luz pero sé que todo va a ir bien con mi doula al lado. Voy segura y con mucha más confianza en mí misma. Sé que ella estará para darme la mano, para escucharme, para explicarme las cosas cuando no me entere bien por estar ya con el trabajo de parto y para recordarme en todo momento cuales son mis deseos en el parto.

También quiero tenerla en el posparto para que acompañe nuestro proceso con la lactancia y porque sé que podré desahogarme con ella como con nadie.”

Estas palabras las escribe una madre gestante de 34 semanas a la que llevo acompañando desde sus 12 semanas de gestación.

Para contratar una doula, lo primero que debes valorar es cómo te sientes con ella, que te transmita confianza y seas afín a ella.

Uno de los “miedos” de contratar una doula es que pueda sustituir el papel del padre o la pareja, pero no es así. La pareja tiene su papel y la doula el suyo. La doula acompaña a la familia en sí, es un complemento que suma a la familia.

También se piensa que los servicios de una doula son caros pero, realmente, dependerá de tu percepción sobre lo que es caro y barato. Es cuestión de reflexionar sobre tus prioridades y que decidas acorde a ellas. Realmente, esto es una inversión para ti y en el bienestar tuyo y el de tu bebé.

El embarazo, el parto y el posparto son momentos únicos de un impacto emocional bastante alto.

Tener una doula contigo será una de las decisiones más importantes y beneficiosas que tomes durante la maternidad.

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